domingo, 3 de marzo de 2013

¿Qué se necesita para usar Reiki?



Para comenzar a practicar Reiki necesitamos estar iniciados por un Maestro en Reiki. Y para iniciarse lo único y primero que necesitamos es QUERER HACERLO.
Manifestar nuestra voluntad de querer formarnos en Reiki y establecer un COMPROMISO con uno mismo  y con los demás si queremos compartirlo.
¿En qué consiste el compromiso? Se trata de adquirir una actitud responsable para con uno mismo. Estar dispuesto al aprendizaje y la auto-observación para conocernos y poder mejorar nuestra calidad de vida y la de nuestro entorno.
Reiki es un sistema de sanación que lleva implícito una filosofía de vida. Durante el proceso de aprendizaje vamos conociendo nuestra manera de ser en el mundo, de relacionarnos con el entorno y de resolver nuestros asuntos cotidianos, el modo en que tomamos decisiones, la forma de involucrarnos afectivamente con los demás y la manera en que encaramos nuestro trabajo y profesión.
A medida que avanzamos iremos observando nuestro comportamiento general y las emociones asociadas, para conocernos y saber qué partes queremos mejorar, cuáles fortalecer y cuáles cambiar. Abandonar hábitos nocivos y recuperar espacios de salud mental, física y emocional que conllevan a una mejoría general tanto para la persona como para el núcleo familiar.
Básicamente se trata de un proceso de ACEPTACIÓN del sí mismo, de la historia y de la trama familiar. Observar para conocer y conocer para aceptar. A partir de allí comienza el proceso de reconciliación con nosotros mismos y nuestro entorno y una manera de ver la vida menos estresada y dramática.
¿Para qué se usa?
Una vez iniciado en Reiki podrás darte energía de sanación a tí mismo y a otras personas, también a las mascotas, a la casa y los alimentos que consumimos. Con el nivel II de Reiki se puede enviar energía a distancia a personas y también a situaciones problemáticas como accidentes, internaciones, conflictos familiares, catástrofes entre otros. 
Se puede hacer Reiki en cualquier momento y lugar, y a cualquier hora. Cuando tenemos Reiki podemos utilizar esas "horas muertas" para darles vida y amor, como por ejemplo cuando tenemos que estar un buen rato en una sala de espera, o mirando la tele, o tomando el sol, o durante un viaje largo; mientras tenemos las manos libres podemos colocar la mano en la parte del cuerpo que creemos que necesita reiki y tener la intención de enviar energía, no se necesita estar especialmente concentrado, sólo con manifestar la intención y/o activar los símbolos (a partir de nivel II) la energía se trasmite. 
Reiki es especialmente útil con los niños, en la crianza y también en los centros de educación. Ya que la persona que tiene reiki puede mantralizar mentalmente (entonar el nombre de los símbolos) mientras hace otra tarea y eso armoniza los espacios y momentos compartidos. Los niños son muy sensibles al reiki y lo piden de diferentes maneras, cuando se acercan y desean abrazos, upa o simplemente contacto físico; una vez que recuperan la tranquilidad y armonía se alejan y vuelven a sus actividades. 
Es de gran ayuda cuando los chicos tienen dificultad para dormir, para comer y para concentrarse, existe una línea de Reiki que se llama Karuna que tiene que ver con la Madre y el sentimiento de Compasión Universal que activa la capacidad de amar y cuidar; esta línea es muy efectiva para las personas que trabajan  con niños y sin duda para las madres también ya que potencia nuestra capacidad innata de "madrar"(maternizar)

En el transcurso del aprendizaje de esta técnica, vamos adquiriendo destrezas que parecen simples pero que sin embargo requieren de un entrenamiento; como por ejemplo el reconocimiento y control de las emociones. Una vez incorporado el hábito de hacer Reiki, cuando nos vemos en medio de un altercado, discusión o conflicto entre personas, antes de continuar aumentando la tensión aprendemos a parar y enviar energía de Reiki con los símbolos y eso nos da una pausa que permite el ingreso de la armonía y la habilitación de lo creativo para la resolución del conflicto.
Uno de los grandes aprendizajes que nos deja el proceso de Reiki es bajar el nivel de enojo por asuntos triviales, desistir de las discusiones en pos de ver quién tiene razón, ya que deja de interesarnos tener razón en algo o en todo porque valoramos que la opinión de los demás es igual de válida que la nuestra; y  dejar de luchar por el poder en la familia o en el trabajo, y asumimos así los casos en que somos RESPONSABLES y no poderosos que no es la misma cosa.

Reiki aporta al proceso de sanación una formación en valores, una filosofía de vida que nutre lo ESPIRITUAL, sana lo FISICO y equilibra lo EMOCIONAL. Es complemento válido de todas las otras formas de terapia. Cuando se usa como terapia, es un tratamiento en el que la persona adquiere ella misma las nociones y técnicas que le permiten hacerse cargo de la "enfermedad" o padecimiento y continuar sanándose una vez terminado el mismo.

Con Reiki podemos continuar la formación todo el tiempo que queramos, ya que implica mejorar la calidad de vida y nuestro ser interno para ser cada día mejores personas en un proceso de desarrollo mental, espiritual y emocional.

Así que, a los que estén interesados en formarse o tratarse, busquen en la proximidad de su entorno un maestro de Reiki que les merezca confianza y MANOS A LA OBRA.  El mundo de hoy necesita AMOR.

Gracias, hasta la próxima
Elizabeth Quindt
Maestra en Reiki

No hay comentarios:

Publicar un comentario